¿La culpa fue del asesor fiscal?. Finanzas.com

Pero, ¿hasta qué punto es así? ¿Pueden los asesores fiscales llevar a cabo determinadas medidas que bordean la ilegalidad sin que lo sepan sus clientes? ¿Hasta qué punto se juegan su reputación? Y es que estas declaraciones han levantado ampollas entre este colectivo. El mensaje que han lanzado ha sido tajante: un asesor fiscal jamás haría nada sin que lo supiera el cliente. En ese tema, insisten, están en un segundo plano y recuerdan que el cliente, aunque tenga bienes y derechos en el extranjero, deben declarar en España por su renta mundial, esté en Panamá o Luxemburgo. Los expertos consultados sí coinciden que la inmensa mayoría de los asesores no incurren en esas prácticas. Y recuerdan que el cliente siempre tributa en España y por tu renta mundial y, que en el caso de los bienes y derechos situados en el extranjero, se deben declarar a través del modelo 720.

José María Mollinedo, secretario general del Sindicatos de Técnicos de Hacienda (Gestha), se pregunta hasta qué punto es responsabilidad de los despachos que diseñan estas estructuras y hasta qué punto son los clientes. Mollinedo reconoce que, aunque es cierto que estos clientes no son expertos fiscales, sí que conocen los ingresos que generan su trabajo e imagen a través de contratos publicitarios, por lo que a la hora de rendir cuentas a Hacienda les debería resultar chocante la escasa carga fiscal que se deriva de estos trabajos. Y continúa diciendo que «hay una responsabilidad seria de quién diseña este tipo de tramas». Mollinedo explica que no hay nada de ilícito en aprovechar las ventajas fiscales que la ley lo permite, pero dentro de la legalidad. «En nuestra opinión, en el caso Nummaria, se ha dado un paso más en la asesoría, porque se está creando una estructura que puede ser utilizadas con fines fraudulentos. Se crean mecanismos para eludir el pago de impuestos o para declarar como fallidos créditos tributarios.

Adolfo Jiménez, presidente de la Asociación Española de Asesores Fiscales y Gestores Tributarios, ASEFIGET, no niega que «como en todas las profesiones se den malas prácticas,», pero considera improbable que el cliente no sea consciente de esas estructuras fraudulentas. «Si te llevas el dinero a países como Malta o Panamá sabes que lo estás haciendo para pagar menos impuestos o no pagar impuestos, mientras que en España puedes aprovechar la norma legal, sin cometer fraude, y aprovechar al máximo las deducciones fiscales a las que se tiene derecho».
Mollinedo continúa advirtiendo a clientes de asesores fiscales y les da pautas para que puedan discernir entre una estructura legal y otra que no lo es. «Me puedo creer que tuviera la absoluta confianza pero cuando se diseña una estructura de este tipo, que puede costar un dinero en formalizarla (entre 20.000 y 30.000 euros) lo lógica es preguntar a qué se debe». Y recuerda que estas operaciones «solo están al alcance de personas con grandes ingresos y, que contrariamente, tributan muy poco, por lo que deberian surgir las dudas».

Jiménez insiste en la necesidad de elaborar un código de buenas prácticas para evitar que ocurran este tipo de casos. Por su parte, Pedro Toledo, abogado y fiscalista y gerente de Asesoría Toledo, descarta que el cliente no sepa que su asesor fiscal esté montando una estructura fraudulenta para evadir impuestos. «Tú informas de los riesgos que supone hacerlo, pero el cliente es finalmente el que decide. Y no solo eso, el cliente está permanentemente informado acerca de dónde está el dinero, quién es la persona de contacto de este despacho, por ejemplo que esté en Panamá, y la persona de contacto de otro despacho». Toledo denuncia que mientras que el cliente evita este pago de impuestos no dice nada, salvo cuando ha sido presuntamente detectado el fraude y recuerda que estas estructuras no son baratas.

Sanciones

Sin contar, que una praxis del asesor fiscal también conlleva sanciones. El profesional está expuesto a varios tipos de responsabilidad si se acredita su participación activa o pasiva en la conducta del contribuyente tal y como se establece en los artículos 41 y 42 de la Ley General Tributaria, una responsabilidad solidaria o subsidiaria frente a Hacienda. De hecho, tal y como recoge la ley, también tendrán que hacer frente a la sanción como a la deuda tributaria pendiente de pago. Así, como explican fuentes de la Agencia Tributaria, por un lado tendría una sanción administrativa del 150 por ciento de la cuota defraudada por ejercicio e impuesto. Pero también se podría abrir una vía penal que contempla una pena de prisión de uno a cinco años y multa del séxtuplo de la cuota defraudada.

En todo caso, los jueces pueden imponer al obligado tributario o al autor del delito la pena inferior en uno o dos grados, siempre que, antes de que transcurran dos meses desde la citación judicial como imputado, satisfaga la deuda tributaria y reconozca judicialmente los hechos, recuerdan desde la Agencia Tributaria. «Lo normal es que, en el caso de Ana Duato, se lo rebaje dos grados para evitar el ingreso en prisión», concluye Mollinedo.
Pero como recuerdan los expertos, estas prácticas siempre conllevan un riesgo, ya que pueden ser infiltradas. La lucha contra el fraude sigue siendo un objetivo prioritario por parte del Ministerio de Hacienda, prueba de ello, son los convenios colaboradores que España ha firmado con distintos países: Suiza, (uno de los últimos en firmarse) proporcionará periódicamente información al respecto. Sin olvidar que también pueden ocurrir filtraciones como las habidas recientemente.

La polémica

La actriz Ana Duato está siendo investigada junto a su compañero de reparto en la serie Cuéntame, Inmanol Arias, por defraudar a Hacienda 2,9 millones de euros. La propia actriz aseguró, a la entrada de los juzgados, que se sentía «traicionada» por su asesor fiscal, en el que confiaba. En la operación, que investiga la creación por Nummaria de entramados internacionales para facilitar la evasión fiscal de sus clientes con sociedades instrumentales en el Reino Unido y Costa Rica, fueron detenidas cuatro personas, entre ellas el propietario del bufete José Luis Álvarez Garcia, aunque Fernando Peña, al que consideran el cerebro, no pudo ser arrestado por encontrarse fuera de España. Pero no ha sido la única persona pública que consideraba que había sido perjudicada por extralimitarse en sus funciones su asesor fiscal. Bertín Osborne, salpicado también por los «papeles de Panamá», El cantante y presentador señaló que un asesor fiscal diseñó una estructura sin su conocimiento por la que tuvo problemas con Hacienda, aunque según la documentación filtrada del despacho Mossack Fonseca reactivó una sociedad offshore para pagar a Hacienda. Otros famosos que también se han visto las caras con la Agencia Tributaria han sido Monserrat Caballé o Lionel Messi. La primera fue condenada a seis meses de cárcel y a una multa de más de 200.000 euros por defraudar medio millón de euros en 2010, delitó que ella misma confirmó. En el caso del futbolista, montó una una red de fraude fiscal tras pillarle el organismo que dirige Montoro.