Nota de Prensa Asefiget prevé que la nueva tributación de las sociedades civiles fomentará la litigiosidad con la Administración Tributaria

La Asociación Española de Asesores Fiscales y Gestores Tributarios, Asefiget, cree que la nueva tributación de las sociedades civiles, derivada de la Ley 27/2014 y aplicable desde el 1 de enero de 2016, aumentará la inseguridad jurídica al no conocer el contribuyente unos criterios claros y estables sobre la aplicación de la normativa.

Asefiget no entiende las modificaciones producidas, ya que la tributación de las sociedades civiles, en régimen de atribución de rentas, viene siendo aplicada desde el año 1954 sin causar discrepancias ni problemas. Sin embargo, la Ley 27/2014, del Impuesto sobre Sociedades ha incluido como contribuyentes de este tributo a las sociedades civiles que tengan objeto mercantil.

Hasta el año 2015 las sociedades civiles tributaban en IRPF en régimen de atribución de rentas o en los regímenes especiales del IVA. Sistemas, sin duda, a juicio de la Asociación, más simples y atractivos fiscalmente que el Impuesto sobre Sociedades.

Desde el 1 de enero de 2016, las entidades que manifiesten a la Aeat que son sociedades civiles al solicitar el NIF, se considerarán sus pactos no secretos y se le dotará de personalidad jurídica. Estará sujeto, por tanto, al Impuesto de Sociedades, siempre que tenga objeto mercantil y, como consecuencia, a las obligaciones formales propias del Impuesto -contabilidad y libros correspondientes-.

Tras esta modificación normativa, la Agencia Tributaria ha emitido recientemente una circular que intentaba establecer unas pautas y criterios. Pese a ello, Asefiget considera que la Aeat tiene que aclarar muchos aspectos, sobre todo en cuestiones del “objeto mercantil”, para que los contribuyentes conozcan si su sociedad civil puede seguir tributando en atribución de rentas o, por el contrario, está sujeto al IS.

Ante este desconocimiento, Asefiget recomienda actuar con gran cautela en la aplicación de la nueva norma, todo ello con objeto de evitar injustas sanciones tributarias. Concretamente, los asesores fiscales, creen conveniente revisar las Consultas Vinculantes previas y en caso de duda, o discrepancia en las Delegaciones de la Aeat, solicitar una consulta a la Dirección General de Tributos, exponiendo el caso particular de la Sociedad Civil y explicando detalladamente el objeto social.

La Asociación, a este respecto, indica que las sociedades Civiles afectadas deberán o bien transformarse en sociedades mercantiles, disolverse y/o liquidarse, o seguir como sociedad civil pero tributando en el Impuesto sobre Sociedades.

Un alto porcentaje de las Sociedades Civiles son Pymes o Empresas de Reducida dimensión, recuerda Asefiget, por lo que las modificaciones en la tributación de estas Sociedades les ocasionará, sin lugar a dudas, unos  costes indirectos difícilmente soportables en la situación económica actual.

La circular de la Aeat, también señala que las actividades agrícolas, ganaderas, forestales, mineras o de carácter profesional quedarán excluidas del Impuesto de Sociedades por ser “ajenas al ámbito mercantil”. Ante ello, Asefiget señala que existe un anteproyecto de Ley del Código Mercantil que considera el objeto de estas actividades como mercantil. Una muestra más, a juicio de los asesores fiscales, de inseguridad jurídica y de inestabilidad tributaria.

Finalmente, los asesores fiscales muestran su total disconformidad con la modificación en la tributación de las sociedades civiles, ya que, entre otras cosas, tanto el asesor fiscal como el contribuyente final se encuentran indefensos ante posibles e involuntarios errores, la mayoría de ocasiones  calificados y sancionados por la Administración Pública como intentos de fraude y/o simulación.