Nota de prensa ASEFIGET cuestiona las modificaciones introducidas en la reforma fiscal

 

Madrid, 19 de noviembre de 2014.-La Asociación Española de Asesores Fiscales y Gestores Tributarios valora las principales medidas que introducen los Proyectos de Ley que conforman la reforma fiscal durante la celebración de las XIV Jornadas Tributarias. Los asesores fiscales califican las modificaciones como complejas y critican el poco tiempo otorgado para su estudio.

Las novedades tienen prevista su entrada en vigor en 2015 y principalmente afectan al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, Impuesto sobre Sociedades e Impuesto sobre Valor Añadido.

Modificaciones en el IRPF

En concreto, los asesores fiscales lamentan el concepto de rendimientos de actividades económicas que ha introducido definitivamente la reforma fiscal. Mediante éste  los profesionales que tengan nómina en la sociedad en la que participan (sociedades que preste servicios de naturaleza profesional) si figuran de alta en el RETA, tendrán que calificar sus rendimientos como actividades económicas y no como rendimientos de trabajo.

Respecto a la actividad arrendaticia de bienes inmuebles Asefiget señala que la reforma dota de seguridad jurídica, ya que sería suficiente tener a una persona contratada a jornada completa, a pesar de que se acreditase por la inspección que la carga de trabajo no justifica tener a dicho empleado a jornada completa.

La Asociación advierte que, según se desprende del Proyecto, el retenido tiene la obligación de deducir el importe que se le ha debido de retener y no la retención efectivamente practicada, bajo pena de liquidación y, como no, sanción.

Los asesores fiscales consideran que se pierde una oportunidad histórica al no condicionar la deducción de las retribuciones pagadas a los administradores/consejeros a que el tipo y el importe de la misma figure en los estatutos sociales, y este acuerdo se haya inscrito en el Registro Mercantil. Por el contrario, alaban que la retribución de los administradores/consejeros no se considere como operaciones vinculadas.

Asefiget cree insatisfactoria la nueva regulación de los rendimientos irregulares, al no aplicarse sobre los rendimientos que tengan un período de generación superior a dos años, cuando en el plazo de los cinco períodos impositivos anteriores a aquel en que resulten exigibles, el contribuyente hubiera obtenido otros rendimientos con período de generación superior a dos años a los que se hubiera aplicado la reducción.

Los asesores fiscales valoran las restricciones al ámbito de aplicación del método de estimación objetiva aunque las consideran innecesarias sobre todo para determinadas actividades, en concreto, las efectuadas a consumidores finales.

Modificaciones en el Impuesto sobre Sociedades

En el Proyecto de Ley se limita la naturaleza de los bienes y derechos que no se tomarán en cuenta a los efectos de la llamada patrimonialidad sobrevenida (dinero, derechos de crédito y ciertos valores, nada más), y se restringe el importe de los beneficios no distribuidos de los dos últimos años.

En este sentido, muchas entidades tendrán que repartir beneficios, quieran o no, para evitar que la tesorería acumulada conduzca a la empresa al régimen de las entidades patrimoniales.

Asimismo, destaca Asefiget, centenares de empresas caerán en el régimen de entidades patrimoniales, con las indeseables consecuencias de diverso orden fiscal que ello comporta.

El Proyecto de Ley prohíbe la deducibilidad de las provisiones del inmovilizado material, inmaterial ni las inversiones inmobiliarias, la Asociación señala que sólo permite la deducibilidad de la depreciación de existencias y, con los requisitos legalmente exigibles, de los créditos, el fondo de comercio y los activos intangibles de vida útil indefinida.

Se impone que la calificación entre financiación propia y ajena se haga desde el punto de vista mercantil, con lo cual ninguna modalidad de retribución de los fondos propios constituirá gasto deducible, en particular los préstamos participativos, que tan buen juego dan en la práctica empresarial y que, en opinión de Asefiget, planteará un serio conflicto con el régimen de operaciones vinculadas cuando prestamista y prestatario se encuentren dentro del perímetro de la vinculación.

 Por ello, subrayan los asesores, se generarán muchos supuestos de doble tributación, proscritos por el objetivo de la norma.

La deducibilidad de los gastos por atenciones a clientes o proveedores se  limita al 1% de la cifra de negocios, sin ningún razonamiento sobre esta limitación. La Asociación considera esta medida como una nueva intromisión de la Hacienda Pública en la calificación y juicio crítico de la gestión empresarial.

El Proyecto establece un plazo especial de prescripción de 10 años para la comprobación de las bases imponibles negativas, plazo que debe contarse desde la finalización del plazo de presentación de la declaración del impuesto en que se generó el derecho a la compensación. Esta medida, valoran los asesores fiscales, es desproporcionada, en relación a los medios, tanto materiales como humanos, con los que cuenta la administración Tributaria.

Al respecto, también se limitan los medios de prueba ya que se exige exhibir la liquidación o autoliquidación – ya en poder de la Administración – y la contabilidad, con acreditación de su depósito durante el citado plazo en el Registro Mercantil.

Para mayor despropósito añaden fuentes de Asefiget, la disposición adicional décima del Proyecto formula que las exigencias de prueba de las bases imponibles negativas “resultarán de aplicación en los procedimientos de comprobación e investigación que finalicen con posterioridad a la entrada en vigor de la Ley”, lo cual encierra una retroactividad que no sólo carece de soporte normativo, sino también de precedentes legislativos tributarios españoles.

Por otro lado, los dividendos y plusvalías estarán exentos, a partir de 2015, cuando se acredite una tributación mínima del 10%, entendiéndose cumplido este requisito en el supuesto de países con los que se haya suscrito un convenio para evitar la doble imposición internacional.

En cambio, quedarán totalmente sujetos a tributación los dividendos y plusvalías cuando la titularidad sea inferior al 5% y con un valor de adquisición inferior a 20 millones de euros, en la entidad participada.

Asefiget valora la instauración de la reserva de capitalización  pero sin olvidar que se elimina la deducción por reinversión de beneficios extraordinarios y la deducción por inversión de beneficios, deducciones, a juicio de la Asociación, más acordes con el panorama empresarial actual.

Los asesores fiscales añaden que la reserva de nivelación y la bajada de los tipos de gravamen, no favorecen la competitividad y la estabilidad de la empresa, al no verse acompañadas de medidas que, precisamente, favorezcan esta competitividad y estabilidad. Si las Pymes no obtienen beneficios, las medidas anunciadas no tienen ningún sentido.

La bajada de tipos de gravamen incidirá, en la cuenta de resultados, al regularizar los activos y pasivos por impuestos diferidos, concretamente los derivados de diferencias temporarias deducibles e imponibles, repercutiendo, asimismo en el patrimonio neto de la sociedad.

Asefiget  advierte que la rebaja de tipos no penalizará a las empresas que actualizaron balances en el ejercicio de 2012, muchas de ellas del IBEX.

El Proyecto faculta a la inspección de Tributos para denegar parcialmente la aplicación del régimen especial de restructuración empresarial. Los asesores fiscales exponen que frecuentemente este régimen fiscal especial ha sido negado, en multitud de ocasiones por capricho y subjetividad de la Inspección en cuanto a los “motivos económicos válidos”, por lo que subrayan que es un precedente que introduce una elevada dosis de riesgo.

Cambios en el IVA

Asefiget valora la ampliación del ámbito objetivo de la aplicación de la renuncia a las exenciones inmobiliarias, al no vincular la misma a la exigencia de que el empresario o profesional adquirente tenga derecho a la deducción total del impuesto soportado en función del destino previsible en la adquisición del inmueble, medida que según los asesores fiscales tendría que haberse tomado al inicio de la crisis.

La Asociación cree positivo la ampliación del procedimiento de modificación de la base imponible en caso de concurso, de 1 a 3 meses. El plazo de 1 mes desde la publicación del AUTO de admisión del concurso era insuficiente.

Finalmente, los asesores fiscales destacan que no se explica suficientemente, salvo por cuestiones recaudatorias, que se disminuya del 20 al 10% la diferencia admisible en cuanto a montante de cuotas deducibles en un año natural que resulten por aplicación de la prorrata general en comparación con las que resulten por aplicación de la prorrata especial.

Impactos en medios de comunicación