Nota de Prensa Asefiget considera el Plan de Control Tributario 2016 una utopía que no ayuda a las pequeñas empresas.

La Asociación Española de Asesores Fiscales y Gestores Tributarios, Asefiget, califica el Plan Anual de Control Tributario y Aduanero de 2016 presentado por la AEAT de “poco ambicioso” y “continuista”, al considerar que se deberían implementar y destinar más recursos a las actuaciones de control sobre las grandes empresas y multinacionales.

El plan no deja de ser ambicioso, pero en la práctica deviene, en gran parte, irrealizable, ya que no se destinan los recursos necesarios para la consecución de las directrices marcadas, destinando un alto porcentaje de los medios disponibles al control  de pequeños contribuyentes, Autónomos y Pymes, de fácil control y segura recaudación, dejando de lado la persecución y control de las grandes corporaciones y multinacionales que, estadísticamente, es donde se encuentra la mayor bolsa de fraude en este país.

 Si bien es cierto que en 2015 la Agencia Tributaria ha obtenido una cifra record de 15.664 millones de euros en ingresos por fraude, destaca que tan solo un 44% de la deuda liquidada por el Área de Inspección -7.129 millones de euros- corresponda a actuaciones de la Delegación Central de Grandes Contribuyentes.

En este sentido, Asefiget insiste en que el gran fraude no se encuentra tanto en el pequeño contribuyente, si no en las grandes corporaciones, entidades que simplemente por su estructura tienen mayor capacidad para eludir al fisco y operar en paraísos fiscales con total impunidad, incluso amparadas por las leyes nacionales.

Asefiget entiende que el fraude hay que combatirlo a todos los niveles, tanto a pequeña como a gran escala, y no dejarse llevar sobre la detección rápida e inmediata que ofrecen los pequeños contribuyentes. Por ello, insta a la Agencia Tributaria a reforzar las líneas de actuación sobre los grandes patrimonios y las grandes empresas.

Como consecuencia de esa búsqueda “fácil de fraude”, en los últimos meses, Asefiget  ha detectado un incremento notable de comprobaciones que tienen una finalidad claramente recaudatoria pero que entorpecen gravemente, en la mayoría de las ocasiones, la actividad de pequeños empresarios. En estas, se cuestionan pequeños gastos deducibles, facturas con deficiencias formales, año de compra de vivienda, número de descendientes, consumos bajos de electricidad en viviendas en propiedad, deducciones de vehículos afectos a la actividad…

Al respecto, Asefiget no justifica el fraude en ningún sentido, pero advierte que estas comprobaciones de la Agencia Tributaria, se convierten en algunos casos en un asedio continuo al pequeño empresario y en unos costes indirectos difíciles de soportar.

Asefiget apuesta por un sistema Tributario justo y equitativo donde cualquier forma de fraude fiscal sea perseguida y castigada en todos los ámbitos y a todos los niveles. Por ello,  pide a la Administración Tributaria un Plan de Control coherente, racional y adaptado a la realidad actual, contando con mayor número de recursos y efectivos para tal fin y sin limitaciones en la colaboración con otras administraciones tributarias.

Por último, Asefiget espera que este plan de control Tributario, para el 2016, no quede en una declaración de intenciones y sea posible su ejecución, pues es claro que con la inestabilidad política que sufrimos en la actualidad, su ejecución, en un alto porcentaje, parece prácticamente inalcanzable.